Así se salvó un hombre de la condena de muerte

WBNS TV
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Tal parecer ser que la hora de la muerte no estaba destinada a ser la que era para esta persona condenada a este fin, debido a que sucedió lo impensable durante su ejecución en Estados Unidos.

Alva Campbell, de 69 años de edad, se salvó de la muerte durante su ejecución de la pena con una inyección letal, debido a que no le pudieron localizar la vena.

De acuerdo con información suministrada por El País, Campbell sufrió 30 minutos de tortura en la sala de ejecuciones  de Ohio este miércoles, mientras dos enfermeros palpaban sin descanso el cuerpo de este hombre para buscarle alguna vena.

NBC

“Finalmente se dieron por vencidos y la pena capital tuvo que ser abortada. Campbell, roto, volvió a su celda, y en la sala de ejecuciones de Lucasville (Ohio) quedó el vacío.”, señaló El país.

El caso de Campbell ya se sabía que presentaba problemas. Los abogados habían avisado de que aplicarle la inyección letal era prácticamente imposible. El preso, fumador empedernido durante décadas y afectado por una obstrucción pulmonar grave, se mueve con andador, arrastra una bolsa de colostomía y apenas puede respirar. Debido a su estado, en exámenes anteriores ya había fallado el intento de insertarle un cateterismo. Pero nada de ello impidió que se procediese a la ejecución. Ni el gobernador ni el Tribunal Supremo movieron un dedo para frenarla.”

Campell, sin embargo, no se salvó por completo. Su ejecución quedó reprogramada para junio 5 de 2019, fecha que no fue justificada al abogado del convicto.

El hombre está sentenciado a muerte por un homicidio en 1972. En ese año, antes de una audiencia por robo de armas, Alva se hizo el enfermo y le robó el arma a un policía que lo custodiaba. En la huída, tomó un vehículo para escapar llevándose a un joven de 18 años, a quien ultimó con dos disparos en la cabeza.

 

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Alexander Bermúdez
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Periodista ambiental por devoción y apasionado por los hechos del día a día, siempre en busca de historias y un devorador de libros, series, videojuegos y comics. Mi familia es mi motor para seguir por el camino del periodismo